Financiamiento a través de la emisión de Acciones: Una fórmula eficaz para el fortalecimiento de la estructura de capital y financiera de la empresa que genera valor y competitividad.

Al momento de financiar un  proyecto, o de ampliar el capital social, la empresa emisora tiene la posibilidad de emitir acciones. La emisión de acciones no solo permite fortalecer el patrimonio sino que permite el financiamiento del crecimiento de la empresa  sin endeudarse.

En este caso, la empresa puede emitir Acciones Ordinarias o Acciones Preferidas.
Las acciones ordinarias o comunes son las que generalmente emiten las Sociedades Anónimas, otorgando a sus titulares todos los derechos que la Ley confiere a los accionistas. Cada acción ordinaria da derecho a un voto. Los estatutos pueden crear clases que reconozcan hasta cinco votos por acción ordinaria.

Ordinarias Simples: Otorgan a sus tenedores 1 voto en las asambleas.

Ordinarias Voto Múltiple: Otorgan a sus tenedores 5 votos en las asambleas.

Acciones Preferidas: Las acciones preferidas son aquellas que establecen ciertos beneficios preferenciales o privilegios de orden económico. Otorgan a sus titulares solo derechos a voz en las asambleas.

Beneficios de financiarse a través de la emisión de Acciones

-    La empresa obtiene capital sin endeudarse.
-    No tienen una fecha de vencimiento: La administración no se debe preocupar por hacer frente a un pago global, como sucede con la deuda.
-    Amortiguadores de las pérdidas: Los accionistas soportan las operaciones no rentables de la empresa.
-    Mejora las condiciones de negociación ante entidades financieras: Al tener mayor patrimonio y una menor relación de apalancamiento, la compañía se convierte en un sujeto de crédito más seguro ante los bancos, además de permitirle  enfrentarse a posibles reducciones en sus niveles de ventas o incrementos en las tasas de interés.
-    Reduce los costos y gastos financieros: Las acciones no afectan el flujo de caja, pues no requiere el pago periódico de intereses.
-    Facilita el manejo de fondos en proyectos de largo plazo: un proyecto de largo plazo rinde sus frutos en el futuro. Las acciones no requieren el pago de gastos financieros en la etapa pre-operativa del proyecto.
-    Acceso a un amplio universo de inversionistas: Lo que facilita una colocación del capital diversificado, permitiendo mantener el control de la gestión de la compañía.
-    Valoración objetiva de la empresa: Las acciones de una compañía que cotiza en Bolsa cuentan con una valoración de mercado más objetiva.